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La actividad física tiene gran relevancia en la vida de las personas, ésta conlleva beneficios significativos para la salud del cuerpo, por ejemplo: mejora el estado muscular y vascular, diabetes, cáncer de mama y colon; también reduce el riesgo de caídas y de fracturas vertebrales o de cadera; y es fundamental para el equilibrio energético y el control de peso1

Sin embargo, no siempre se tiene el tiempo y la dedicación de realizar algún tipo de ejercicio de manera habitual. Aquí algunos consejos prácticos para hacer de la actividad física un hábito de vida.

1. Incluye el ejercicio como parte de tus actividades rutinarias.

Procura dedicarle mínimo 30 minutos diarios a la actividad física.

2. No esperes resultados inmediatos.

Para que el ejercicio se convierta verdaderamente en un hábito benéfico, es importante ser constante y tener paciencia, enfócate primero en el hábito y después en el resultado.

3. Haz algo divertido y que suponga un reto progresivo.

Una parte importante para hacer del ejercicio un hábito, es que éste sea divertido y sobre todo desafiante, de tal manera que no se vuelva aburrido y monótono.

4. No descuides la alimentación.

La actividad física tiene que ir necesariamente de la mano con una alimentación completa y balanceada que te proporcione la energía necesaria para la actividad física a realizar.

5. Siempre apóyate en un entrenador profesional.

Toda actividad física tiene que realizarse bajo la supervisión de un experto, esto con la finalidad de evitar posibles lesiones.

Referencias:

Organización Mundial de la Salud. Actividad física. Hoja de datos N° 384. Consultado en diciembre de 2015. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs385/es/